Lo Hoy en Dorsia News hablamos de: Belleza líquida , un nuevo concepto para el lifting facial.
En tan sólo dos sesiones y una tercera de seguimiento, el lifting líquido persigue una renovación de la piel. La combinación de bótox, ácido hialurónico, hidroxiapatita cálcica y la aplicación de mesoterapia con ácido hialurónico reticulado devuelve a la piel la falta de luminosidad, a la vez que la hidrata y recupera el volumen perdido. Es lo que llamamos belleza líquida, el lifting facial.
Este cóctel de belleza líquida, personalizado tras el diagnóstico del profesional médico estético, comienza con un peeling químico, suave, sencillo, poco agresivo y que dejará la piel tersa y uniforme para las aplicaciones posteriores.
Tras este paso previo, comienzan las infiltraciones de diferentes productos para cubrir las distintas áreas de rejuvenecimiento facial. Virginia Sánchez, directora médico estética de Dorsia, nos explica en qué consiste cada una de ellas.
Botox
El bótox se emplea para eliminar temporalmente las arrugas de expresión. El procedimiento consiste en la infiltración de toxina botulínica en el músculo de la zona a tratar. Por ejemplo, el entrecejo, la frente o las arrugas peribucales, conocidas como patas de gallo.
Hidroxiapatita
La hidroxiapatita cálcica es un relleno dérmico que complementa al bótox, puesto que también trata las arrugas y los pliegues de la piel. Así pues lo que consigue es estimular la producción de colágeno, por lo que garantiza resultados a largo plazo. Su efecto es duradero.
Ácido hialurónico
El ácido hialurónico tiene el cometido de rellenar pliegues y recuperar los volúmenes que el rostro pierde con el paso del tiempo. Su eficacia se basa en su gran capacidad para atraer y retener agua. Lo que permite rehidratar la piel y hacer que luzca más tersa, aumentando su grosor y eliminando los surcos.
Mesoterapia
Mesoterapia con ácido hialurónico reticulado: en este último punto se abordan las estructuras profundas de la piel. Lo que consigue hidratar y ofrecer unos resultados de luminosidad que recuerdan a la piel juvenil, sana y fresca.
El lifting líquido se puede combinar, según otras necesidades y a edades más avanzadas, con otros tratamientos que se ocupan de la pérdida del óvalo facial, como los hilos tensores