El boom de los transplantes capilares

En Dorsia News hoy hablamos de: Los hombres ya no ocultan sus microinjertos de pelo, según la cirujana de Dorsia, Betina Tiravanti.

EL BOOM DE LOS TRANSPLANTES CAPILARES

A la calvicie le pasa un poco como al amor: no tiene edad. No respeta ni a jóvenes ni viejos ni distingue por clases sociales. A partir de los veinte ( o antes) podemos ver a chicos con incipientes entradas mostrando el camino de lo que será una pronunciada alopecia.

Actitud frente a la calvicie

Un personaje que ejemplifica ambos casos es el príncipe William de Inglaterra. El hijo de Lady Di y heredero al trono se atreve incluso a bromear sobre su cabeza. Admite que, aunque se encargue personalmente de peinar a su hija Charlotte, la peluquería no es lo suyo. Porque, reconoce, que él no tiene mucho pelo donde practicar.

Una “real actitud “ de normalidad que, según explica la cirujana de microinjertos capilares de Dorsia, Bettina Tiravanti, es cada vez más general. Cuenta la doctora que el hombre apenas tiene miedo ya a sentirse señalado por hacerse un transplante capilar, al haberse generalizado ya este tipo de tratamientos. El “que dirán” influye cada vez menos en la toma de decisión, se vuelve más importante las necesidades individuales.

Tipos de calvicie

No obstante, admite la doctora, todavía se dan casos de grandes complejos y de malestar personal por la pérdida de cabello. Sobre todo cuando esta se produce causa de enfermedades autoinmunes , la llamada alopecia areata , o debido a alteraciones que destruyen los folículos pilosos. Esta última llamada alopecia cicatricial puede deberse a una dermatitis o, en estadios más graves a infecciones o tumores. En ambos casos, no se recomiendan los microninjertos capilares.

Dependiendo del tipo de alopecia, la pérdida de pelo presentará determinadas manifestaciones, explica la doctora Tiravanti. En el caso de una alopecia androgenética, hereditaria, podrá observar dostintos sintomas. Una caída lenta y progresiva del pelo, adelgazamiento y acortamiento de la fibra capilar con la consecuente disminución de la densidad en alguna zona determinada. Pudiendo abarcar una mayor área con el tiempo.

Es la llamada calvicie común, mejor tolerada y aceptada y a la que vemos plantando cara a famosos de todos los ámbitos; desde deportistas de élite como Rafa Nadal a presentadores como Joaquín Prat o políticos como Silvio Berlusconi. Ellos popularizaron los nuevos tratamientos de mejora capilar y el boom de los transplantes capilares. Ahora, según explica Tiravanti, los procedimientos se han democratizado, gracias a políticas como la de NEO, de Dorsia. Donde se ofrecen facilidades para ponerlos al alcance del paciente medio.

Tecnicas de transplantes

En esta unidad de microinjertos capilares se trabaja con las técnicas FUE y FUSS, ambas basadas en la extracción de pelo de zonas pobladas de la cabeza propio paciente para injertarlo en las áreas despobladas. En este sentido, la doctora Tiravanti quiere aclarar dos aspectos que preocupan mucho a los pacientes. El primero, muy preguntado en las consultas, es si la intervención duele y la respuesta es no, ya que ambos procedimientos se realizan bajo anestesia local. El segundo es si el pelo se comportará de otra forma al pelo natural. Tampoco, ya que el cabello crecerá de igual forma y no necesitará cuidados especiales.

La gran diferencia es a favor del paciente puesto que el cabello transplantado presenta una resistencia mayor a los andrógenos ( las hormonas masculinas), por lo que es más resistente y no se cae. Siempre puede ocurrir que algo se pierda, pero, en principio la cirugía capilar no precisa de retoques. Sólo se hacen varias sesiones si no logra la toda implantación en una sola sesión.

En cuanto a la técnica, su elección dependerá de varios factores: necesidades del paciente, estado de la zona donante, características del pelo y tamaño de sesión requerida, entre otros .Una vez valorado todos los factores, se determina cuál es la más adecuada para cada caso.

FUE se emplea en casos de alopecia común. Consiste en obtener los folículos pilosos en pequeños grupos, de forma mínimamente invasiva y sin dejar cicatrices. Se realiza mediante un punch (bisturí cilíndrico) menor a un milímetro de diámetro, mediante el cual se obtienen uno a uno los injertos capilares. Por su parte, FUSS, también conocida como la tira, se basa en la extracción de una tira del cuero cabelludo de la región occipital. Esta tira se fragmenta después en pequeños injertos que contienen de uno a cuatro folículos. La manipulación y el preparado de los injertos, es en este caso un proceso muy meticuloso. Y que requiere el manejo de un microscopio estereoscópico.

Postoperatorio

Los efectos secundarios son irrelevantes, nada más allá que cualquier pequeña molestia o irritación propia de la manipulación de una zona, pero siempre algo muy externa porque la intervención se realiza en la piel y no afecta a tejidos profundos.

Eso sí, la cirugía capilar requiere revisiones y un postoperatorio como cualquier procedimiento quirúrgico. Suelen ser 15 días de cuidados específicos y un par de meses para ciertas recomendaciones generales.

Tras la intervención, hay que acudir a consulta una a la semana para valorar signos inflamatorios. Luego al mes y a partir de allí, normalmente cada 3 meses, después a los seis y finalmente al año, que es cuando se hace la valoración final.

Aunque la mayoría de pacientes son hombres, la calvicie tampoco discrimina por sexos y, sí, cada vez hay más mujeres solicitando algún tipo de tratamiento capilar.Comenzó el boom de los transplantes capilares.

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